Desde que Juan Jacobo Rousseau se ocupaba de la educacion de su Emilio, instándole a que viajara pour voir des peuples, y antes, y despues, el ansia de ver y conocer nuevos horizontes ha sido una constante de la humanidad en su evolución del hombre al turisticus. El turismo es hoy uno de los movimientos de dinero mÁs importante del mundo. A mediados del pasado siglo, Giovanni Agnelli, el todopoderoso patrÓn y presidente de la FIAT, lo pronosticaba con estas palabras: «El turismo es una actividad economica que con toda probabilidad se situara durante la decada de los años ochenta entre las primeras del mundo». Paralelamente, la Asamblea de las Naciones Unidas (ONU) pedia a la Organizacion Mundial del Turismo (OMT) que intensificara sus esfuerzos para promover el turismo faborablemente.
Hoy, medio siglo despues, hemos visto como las ideas de aquellos que podriamos llamar pioneros se han cumplido no solo plenamente, sino con creces. Estamos, pues, delante de una situacion irreversible, en algo que se ha convertido en una conquista del genero humano: el derecho a viajar por el globo. Y ante esta realidad debemos apoyar con entusiasmo todas las acciones encaminadas a este fin, tales como reuniones, congresos, convenciones, foros y las publicaciones que nos ayuden a enriquecer nuestros conceptos, sin distinciones entre el turismo internacional de largas distancias o el simple turismo interior, porque de una u otra forma.
Y una de estas acciones mÁs importantes es la defensa y proteccion no solo de los valores naturales, sino tambien de los cascos historicos de las ciudades, sean grandes o pequeñas, pues, pasada una primera parte en la que el turismo se centro casi exclusivamente en las urbes mÁs importantes, la atencion ha cambiado y se ha vuelto hacia los pequeños nucleos, muchas veces apartados de las grandes rutas turisticas, como si se fuese a la busqueda del tiempo perdido y al reencuentro con nuestros antepasados.
Paralelamente a este movimiento se ha desarrollado una actividad hostelera que complementa la anterior. Son las nobles casonas y palacios modificados en pequeños hoteles y las casas rurales, pequeños nucleos que ofrecen alojamientos sencillos pero confortables y en los que el cliente se siente integrado con un modo de vida distinto al suyo habitual en sus casas,casas com estufas de leña, viviendas que se alzan en plena naturaleza o en una pequeña aldea donde reina el silencio y tranquilidad ...
Con una fuerte presencia de madera y piedra en su arquitectura que mos recuerda a las de muestros abuelos. Y junto a todo ello, la oferta de la gastronomia tipica de cada sitio, natural y sana, acorde con los productos de la tierra, elaborada con recetas tradicionales, casi ancestrales las mÁs de las veces y que son el complemento que hace diferente y sadisfactorio la estancia en esos marabillosos lugares.
Adicion importante a todos ellos es el montaje de exposiciones de la artesania local y la apertura de comercios en los que el visitante pueda adquirir dichas muestras, asi como los productos de la propia gastronomia y la instalacion.
Se puede añadir a todo ello, como destacable , la pervivencia y, en muchos casos recuperacion, de festejos tradicionales que sirven como reclamo en fechas señaladas para atraer a los visitantes.
